Sueños colectivos

person showing assorted dream catcher keychain lot in tilt shift photography
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Miles de años de evolución aseguran ellos, los mismos miles de años que los he estado observando. Ahí están, crean una necesidad para poder inventar una tecnología que cubra esa necesidad, disfrazan así sus ilusas vidas, no hay evolución pues su sociedad es similar a la que existió en sus primeros tiempos, los sueños colectivos son siempre los mismos,  nadie es feliz de verdad, solamente los que están llenos de privilegios y de excesos, o en su defecto todo lo contrario, los que no tienen nada, los que no pelean por nada, es decir, los que viven a los extremos del circulo de la sociedad; pero la muchedumbre que vive al margen, dentro del circulo, son ellos los que se llevan mis burlas, me divierto con ellos en los días de hastío, sobrellevo mi hartazgo jugando con sus pobres almas.

El proceso es sencillo, simplemente los acoso un tiempo como lo hace un águila con un conejo, los persigo todo el tiempo necesario, de aquí para allá, aprendiendo sus delirios y necesidades del alma, luego de estudiarlos lo suficiente, me injerto en sus ideales, y así como lo hiciera una semilla, empiezo a germinar dentro de ellos.

En las noches durante la ensoñación, un embrión de monstruo deja imágenes, sonidos, colores que aterran al anfitrión, al mismo tiempo que crece dentro de su cerebro, yo soy ese monstruo. Conforme voy tomando fuerza me aparezco con más frecuencia,  incluso de día, el hospedador es feliz, y sonríe al ver las ilusiones que produzco para él, porque no todos los monstruos tienen que ser precisamente aterradores, al menos por un tiempo. El hecho es que voy ganando su respeto y su confianza de a poco, solo porque así es más divertido para mí. Soy un sueño, una ilusión que creció dentro de sus mentes, una idea ajena que persiguen por muchos años, con mucho esfuerzo, y ver a un humano luchar, esforzarse por una causa impropia, una idea externa que le fue plantada es casi lo más divertido en todo el universo.

 El día que menos lo esperamos, el monstruo crea una consciencia propia y se desprende de mi, en ese punto me convierto en un espectador, mi creación pasa de ser un sueño a ser una pesadilla, y es ahí donde la aleatoriedad toma el control total, ahí el humano es totalmente humano,  el monstruo es una idea bien concretada y yo regreso a ser el ángel que vive al margen de lo que es luz ,de lo que es oscuridad, amante de la discordia y la diversión como siempre;  las posibilidades de lo que puede suceder después se reducen solo a tres, la primera es que el hombre descubra al monstruo, y que resuelva despojarse de él, la segunda es que se asocien y que trabajen juntos. Esto normalmente sucede cuando las ideas maliciosas por parte de los dos coinciden, y la tercera es que el hombre pierda consciencia total de sí mismo, que viva en una realidad alterna y se convierta en un loco, y no hay nada más divertido en este universo que ver a un humano perder la cordura, lleno de frustración persiguiendo una pesadilla, una idea ajena que jamás podrá alcanzar.