Embalsamador: parte 1, hobby

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 Hobby

Me gusta estar cerca de la muerte, escuchar su silencio, percibir su perfume sazonado con químicos para conservar la carne tranquiliza mi mente. Los días en los que me piden realizar una necropsia, un examen delicioso de los cuerpos post mortem son los más agradables. Tomar el bisturí y presionarlo contra la piel fría de un cadáver, introducir mis manos en el rojo interior, salivar al ver las entrañas, es una intensa serie de emociones orgásmicas en mi interior, provocan el regocijo, la paz y la tranquilidad de mis pensamientos.

Se le llama hobby, es un pasatiempo que desconecta tu mente del exterior, que disipa entre una neblina los problemas que invaden el mundo de la realidad. Cada persona, dentro de su individualidad desea encontrar el hobby que más se le acomode, todos tienen en su mente esa actividad que harían solo por placer, sin recibir ningún tipo de remuneración, y sin importar el limitante del tiempo, ellos encontrarían un hueco en la agenda para disfrutar un momento de relajación mental y física. Así como un pintor desliza su pincel sobre el lienzo, así deslizo yo el bisturí sobre los cadáveres, dejo mi firma y mis dibujos tallados en las piezas óseas y escribo poemas en la parte interna de las vértebras.

De igual manera que un artista se siente al terminar su obra y no poder revelarla al mundo, cuando no es famoso y reconocido, cuando el lienzo del pintor no es expuesto en ninguna galería reconocida, todos esos pincelazos desperdiciados con pasión son admirados por nadie, de esa misma manera me siento yo.

Me voy a desatar de estas cadenas que me mantienen al margen del limite de mi capacidad artística, brincare afuera de la burbuja de lo socialmente moral, dedicare cada segundo de mi tiempo libre en lo que siempre he querido hacer. Conseguiré cadáveres en un lugar fuera de la morgue, trabajare con esos cuerpos y los expondré alrededor de las ciudades como cualquier otra obra de arte, dejare mi firma en ellas con mi seudónimo de pecador siniestro, cuando no encuentre cadáveres sin identificación en la morgue, yo mismo asesinare a criminales y vagabundos, nadie los va extrañar. Subiré mi carrera artística de nivel, tallar y mutilar con pasión jamás habían sido el mejor hobby del mundo.