De Patty

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Antes que nada, yo Gibran HD, como autor de este relato tengo que mencionar que a pesar de ser mio, fue escrito al principio como parte del ejercicio 1 del #TallerLetrasYErroresCompartidos instruido por Gabriel Martín Cuvillas Pérez (Twitter: @Gamacupe ), a quien agradezco el esfuerzo que hizo y que hace en el intento moldear mi mente (que es dura como cascara de coco) a modo de lograr mejorar mi narrativa, por los consejos y criticas constructivas. Gracias profe, un abrazo hasta Argentina. Dicho esto aqui tienen el relato.

De Patty

El concepto de adentrarse a la música puede ser distinto para cada persona. Algunas les gusta tocar algún instrumento, de viento, cuerdas o percusiones y dar el ritmo, y a otras les gusta cantar o bailar, pero en su mayoría, las personas disfrutan de la música solamente escuchándola.

Patty se encuentra pensativa el día de hoy, como que siente que algo grande va pasar, ese típico presentimiento que tiene adjunto un pequeño  nerviosismo y un leve ataque de pánico, el suficiente para estar alerta pero no el tanto como para suspender los planes para el día. Si nunca se ha detenido por el hecho de ser muda, hoy no va ser la excepción. Así que después de un desayuno ordinario, se monta la mochila de su violín, y comienza la caminata hacia el salón de clases de música, la entrada es la las diez de la mañana, pero ella acordó llegar antes junto con su amigo y no es que sea necesario un refuerzo en el aprendizaje, simplemente es que la música les apasiona tanto que quieren hacer y probar todas las combinaciones de melodías, quieren tocar las notas que nunca se han tocado, quieren descubrir acordes que suenen discordantemente hermosos.

Llegan, empiezan a afinar el violín de Patty y la guitarra de Charly, y comienzan a calentar los dedos, a hacer los estiramientos necesarios para no atrofiarse ni arruinar la pieza melódica, y solo una mirada es la señal que indica el comienzo de la improvisación, Patty sonríe, se emociona, y se apodera  de la canción haciendo un solo de violín tan delicado y tan delicioso que da la impresión de que los arboles del jardín escolar parecieran estar danzando con tan hermosa pieza musical; y como la buen amiga que es, Patty baja los niveles de emoción a su violín y cede la oportunidad de que Charly haga lo mismo con su guitarra, y así es; la guitarra toma el protagonismo de la canción, en realidad, toma el protagonismo de todo el acto, porque así como el violín hizo bailar a los arboles, la guitarra crea un ambiente de espiritualidad, de tranquilidad, que hace que todos los presentes cierren los ojos, los pupitres, los instrumentos alrededor, las aves que estaban cerca, todos los objetos, todo ser vivo, incluyendo a Charly y a Patty se enamoran con los ojos cerrados y los oídos abiertos, poco a poco y cada vez mas de los acordes y de la tonada, porque en la vida es muy fácil enamorarse, más aún de una canción. Entonces empieza a ocurrir un fenómeno que nunca antes nadie había contado, en medio del salón, entre Patty y su amigo, se comienza a formar un circulo de luz azul muy brillante, casi blanca, como si fuera un relámpago que no termina de aterrizar, tan encandiladora que obliga a Patty a abrir los ojos y a dejar de tocar, pero no a Charly, él parece cada vez mas y mas disfrutar de su propia melodía, en su rostro hay satisfacción pura, refleja un orgasmo interminable mientras toca, aparentemente sin parecer darse cuenta del circulo que da la impresión de ser como un espejo o como una puerta que flota en medio del salón, en un instante su cuerpo se empieza a desvanecer, a convertirse en luz, como si fuera  una centella que lentamente desaparece dentro del circulo que se acaba de formar y así durante unos segundos hasta que desaparece por completo junto con el circulo, y la melodía se queda en el viento por unos segundos más hasta que es imperceptible, dejando a Patty atónita, confundida y sin poder darse una explicación mental de lo que acaba de suceder.

La actitud seria de Patty la hace pasar desapercibida el resto de la clase, por supuesto que le preguntan por Charly, pero ella solo hace un ademan para hacerle saber a sus compañeros del grupo que no sabe nada y para desviar su atención. Patty no es seria por el hecho de ser muda, sino que simplemente las palabras habladas de las personas las ve como algo innecesario, le dan hastío las platicas largas porque ella a lo largo de la vida se ha dado cuenta que con unas miradas, unas señas y más que nada con una tonada musical, puede expresar mas de los sentimientos que el humano ha normalizado, ella siempre ha sabido que existen sentimientos más grandes que el amor y que la pasión, más dolorosos que la tristeza y más alegres que la felicidad, pero casi nadie los ha experimentado antes. Patty ahora ya sabe cómo hacer para tocar ese punto de éxtasis, y es a través de la música, no existe en su cabeza otra explicación, Charly seguro que se metió en la música literalmente,  Patty no puede saber donde esta ese lugar, no puede saber si ese lugar es un infierno o un paraíso, solamente presiente que allá va encontrar un nirvana que al final de todo, todos buscan y solo pocos como Charly, lo ha encontrado, no se puede saber si existe un retorno de esa dimensión, pero ella está convencida de que también quiere entrar al mundo de la música.

Primero que nada hay que planear el momento, Patty se lo plantea al mismo tiempo que camina de regreso a casa con su instrumento favorito colgado a su espalda, en la mente de la mujer rondan un millón de preguntas, de las cuales, la única respuesta que conoce es la música, el plan es sencillo:  hay que llegar a casa, relajar la mente, olvidarse del suceso de su amigo, lo que importa es el presente, revisarse a modo de estadística, como si existiera una grafica que muestre todos los niveles de los sentimientos que se tienen en determinado momento. Teniendo en cuenta y bien medidos los niveles de miedo, de amor, de coraje, de nostalgia que siente en este instante, hay que empezar a transmitirlos a las cuerdas del violín, y luego voltear la jugada, ahora con las cuerdas del instrumento transmitir las regulaciones de los sentimientos.

Patty llega a casa con los planes frescos, prepara una sopera de leche para su gatita y se la sirve afuera de su casa, prepara y afina las cuerdas como lo hizo por la mañana, medita durante un par de minutos para interiorizarse en sus sentimientos, el temor a lo desconocido la inunda, el amor por la música la incita a continuar, la incertidumbre pelea fuerte,  pero la curiosidad vence por mucho a todos los demás, se concentra más de lo que se había concentrado nunca en la vida, sonríe para sí misma y empieza a tocar, la melodía transmite cada sentimiento en cada frote del arco contra las cuerdas, Patty se esfuerza por no cerrar los ojos esta vez, para mirar las cosas a su alrededor mientras ocurre de nuevo el fenómeno; después de haber transcurrido aproximadamente el mismo tiempo que les tomo por la mañana, empezó a llover en toda la ciudad, el agua caía en gotas pequeñitas y apaciguadoras, caían haciendo un sonido que acompañaba muy bien la canción de Patty, y fue ahí cuando se formo de nuevo el circulo de luz enfrente de ella, esta vez de una luz como de neón color rojo, se pregunta por qué es diferente que el de Charly, pero no va a dejar de tocar, se da una explicación rápida y convincente para ella misma hasta que por fin, de manera consiente se empieza a desvanecer como lo planeó esa misma tarde.